TIME and BOOKS, tomo LA TIERRA Y LA FAUNA DE ÁFRICA de la Colección de la Naturaleza de TIME and BOOKS

Time and Books ofrece una interesante colección de gran calidad llamada Colección de la Naturaleza Time and Books y en esta ocasión el tema a tratar es África un magnífico tomo de los 24 que complementan esta obra.

A continuación Time and Books presenta una redacción acerca del autor de este libro, externando los motivos por los cuales se interesó por este maravilloso continente y lo que lo llevó a escribirlo. Su nombre es Archie Carr, de igual modo hay que reconocer a los redactores de libros de Time and Books que también colaboraron para este fin.

Archie Carr visitó África por primera vez en 1952, como miembro de un grupo que estudiaba la malaria, la bilharziosis y la filariosis en Nyasalandia (ahora Malawi). Por ser un biólogo con sentido de la curiosidad tan desarrollado que casi resultaba insaciable, empezó a recoger información sobre los pitones, los leones y los peces, con la misma rapidez que sobre los mosquitos. Le obsesionaba todo lo referente al Continente. Volvió a África en 1955, 1956 y 1963 para estudiar las migraciones de las tortugas, y en la última ocasión, como delegado de la reuniones de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, que se efectuaron en Nairobi, Kenia. Gracias a esas visitas, a la universalidad de sus intereses y a los muchos estudios que éstos han estimulado, el doctor Carr se ha documentado ampliamente sobre la ecología africana y, explicablemente, se siente preocupado por ella. “Lo más impresionante que he aprendido de África”, escribió recientemente, “es la rapidez con que se están perdiendo sus paisajes clásicos”. El presente es el segundo de sus libros sobre África; el primero, titulado Ulendo, se publicó en 1964. También es autor de Los Reptiles, otro título de la Colección de la Naturaleza de LIBROS DE Time and Books, y The Evergiades, un volumen de la Colección Zonas Salvajes de América. Por su obra en pro de la conservación biológica, Carr recibió en 1978 el premio Golden Ark.

Time and Books siempre interesado por el conocimiento, explicará a continuación lo que se puede apreciar en la portada de este tomo:

Siluetas de dos jirafas durante un ocaso en el África Oriental. Las jirafas prefieren la sequedad de la sabana de suelo duro, porque soporta su peso —hasta dos toneladas— sin que se les hundan las pezuñas, con una superficie de apoyo relativamente pequeña.

La mayoría de la gente, cuando piensa en un animal de África, el primero que acude a su mente, probablemente, es el león. Animal robusto, grande y rugiente, el león sobresale como el verdadero espíritu del país. Sin embargo, a pesar de sus muchos e impresionantes rasgos, desde el punto de vista zoogeográfico, resulta que el león es cosa de poca monta.

No se trata de depreciar a este animal. El león es en realidad espléndido. Por lo menos, la leona lo es. Se dice que son las leonas, principalmente, las que lo hacen todo. Mas para el zoogeógrafo, el Leo es tan solo un felino, y se encuentra en todo el mundo. En un pasado no muy lejano, hubo felinos de tamaño mayor que el de cualquier león, y aún más fantásticos. Es decir, que por impresionantes que sean los leones, constituyen un fenómeno muy extendido, y cualquier capítulo que trate de los rasgos verdaderamente distintivos de la fauna africana no debe limitarse a los leones, sino enfocar alguna de sus auténticas maravillas zoogeográficas, como el oricteropo, que es un cerdo hormiguero, y la rata topo lampiña.

Time and Books concuerda con la idea de que primero, conviene comprender algo de la historia geológica de la Tierra, para poder comprender con mayor facilidad lo que se presenta no sólo en este tomo, ya que al examinar el mapa se verá que coinciden la costa oriental de Sudamérica la occidental de África, como piezas de un gigantesco rompecabezas; y sin duda hace millones de años los continentes estuvieron unidos. Junto con la India, la Antártida y Australia, África Sudamérica formaron antaño un supercontinente: Gondwanalandia.